Nuestra estructura operativa integra aparejadores, jefes de obra y canteros experimentados en la colocación de piedra marés y hormigón visto. Esta coordinación interna asegura el cumplimiento estricto de las normativas de habitabilidad insular y los condicionantes patrimoniales de cada municipio mallorquín.
Asumimos la gestión técnica ante consells insulares y ayuntamientos, tramitando licencias urbanísticas y certificaciones ambientales con rigurosa anticipación. El propietario mantiene un único interlocutor técnico durante todo el ciclo constructivo, eliminando sobrecostes derivados de contratas dispersas y retrasos administrativos.
Rigor métrico y plazos exactos
Cada edificación se rige por contratos cerrados en medición y plazo, sin sobrecostes sobrevenidos. Mantenemos obras limpias y ordenadas, aplicando auditorías de seguridad laboral continuas y protocolos de gestión selectiva de residuos acordes a la protección ambiental de Mallorca.
Dirección técnica y consultas
Coordinamos una primera sesión técnica con nuestros aparejadores para analizar la viabilidad urbanística, los condicionantes del terreno y los costes constructivos de su proyecto en la isla.


